Una vez aprobado un proyecto con su correspondiente estudio ambiental, comienza la fase de ejecución. En este momento, es fundamental aplicar un Plan de Vigilancia Ambiental que asegure que las medidas propuestas se cumplan realmente en obra.
En muchas actuaciones en la Costa del Sol, este control es esencial para evitar afecciones a espacios protegidos, minimizar ruidos, emisiones o vertidos y actuar rápidamente si se detecta cualquier desviación.
¿En qué consiste la vigilancia ambiental?
- Supervisión regular en campo durante toda la obra
- Control de parámetros como ruido, polvo, vertidos, etc.
- Informes periódicos a la administración
- Propuesta de medidas correctoras en tiempo real
Gracias a nuestra experiencia en obras lineales, hidráulicas y urbanas, podemos ofrecer este servicio tanto a promotoras privadas como a entidades públicas, garantizando el cumplimiento legal y reduciendo riesgos medioambientales y reputacionales.